¡La Voz de la Igualdad!
En las páginas de este periódico se publicó el viernes 2 de octubre del 2026 la trágica noticia (C2 "VIVIR") del fallecimiento de Gabino Palomares Gómez, el guanajuatense trovador, poeta y compositor, nacido en Comonfort, un verdadero idealista, luchador social y abanderado de causas nobles.
A Gabino lo recuerdo muy bien y durante algunos años convivimos hasta perderle la pista cuando salí de la Ciudad de México para retornar aquí, mi tierra natal.

Fue en 1979 cuando ocupé el cargo de Jefe de Servicios de Apoyo y Eventos Especiales en el entonces Instituto Nacional Indigenista cuya sede se ubicaba en Avenida Revolución y calle Las Flores. Con motivo de que debía organizar periódicamente algunos eventos artísticos, culturales y de esparcimiento para los trabajadores de ese Instituto, uno de mis colaboradores, el antropólogo Francisco Zertuche me sugería diversos artistas del momento y propios del ambiente en que nos desarrollábamos. Fue así como me sugirió para determinadas semanas de los viernes de arte y sociales, que contratara entre otros, a los cantantes Amparo Ochoa, Chava Flores y a Gabino Palomares. Acepté a todos ellos y le encargué preparara los contratos para que mi asistente tramitara los pagos respectivos a cada uno de ellos; así que, primero ahí en mi oficina, y después el día de su actuación conocí y platiqué con Gabino Palomares, identificándonos por nuestra oriundez y por nuestra edad generacional; nunca lo había escuchado así que con interés acudí a su presentación en el pequeño auditorio que teníamos en el Instituto.
Ese día hubo lleno total y Gabino aparte de pulsar su guitarra personalmente llevó un grupo que lo acompañaba con flauta, otra guitarra, un violín y una viola, así como también otros músicos que tocaban la quena, el contrabajo y las tumbadoras, las cuales se alternaban, dependiendo de cada canción y los mismos músicos tocaban diversos instrumentos alternativos como los clásicos originarios de los pueblos indígenas del México, el teponaztle, la concha, el huehuetl y la chirimía formando un ambiente muy propio del llamado Nuevo Canto.
Ahí a cada presentación musical, Gabino explicaba parte de su vida como que había nacido en Comonfort, Guanajuato y que se fue a vivir a San Luis Potosí en donde ingresó a la Escuela de Ciencias Químicas en la universidad, pero después de haber ganado concursos de la Canción Universitaria abandonó los estudios para irse a fines de 1975 a la Ciudad de México a buscar fortuna, ahí cantó en varias denominadas "Peñas" y relacionándose alternando con cantantes de la época como Mercedes Sosa, Oscar Chávez y hasta Joan Manuel Serrat, así como los cubanos Silvio Rodríguez, Pablo Milanes y la chilena Isabel, hija de Violeta Parra, compositora de la icónica canción "Gracias a la vida".
También platicaba que en la UNAM en diversas facultades, en la zona de "Los pastitos" daba varios recitales. En el Indigenista cantó “La letanía de los poderosos”, “El canto por la raza” y dió la primicia que había grabado un disco donde incluyó su última composición "la maldición de la Malinche" (1978), con la cual cerró su actuación y ofreció la venta de su disco. A mi me lo obsequió con una dedicatoria muy personal, el cual conservo con gran cariño.
De ahí en adelante y a la par, con el antropólogo Zertuche iniciamos una buena amistad y nos veíamos con él y con Amparo Ochoa en algunas Peñas como "El mesón de la guitarra", "Tecuicamine" y "Tupac", la cual se ubicaba en la calle Berruguete casi esquina con Avenida Revolución, atrás de mi domicilio ubicado en calle Holbein ya a partir de 1980.
Para los amables lectores unos cuántos versos de su más famosa canción, La maldición de la Malinche: "Del mar los vieron llegar/ mis hermanos emplumados/ eran los hombres barbados/ de la profecía esperada... Se oyó la voz del monarca/ de que el Dios había llegado/ y les abrimos la puerta/ por temor a lo ignorado... Y en ese error entregamos/ la grandeza del pasado/ y en ese error nos quedamos/ trescientos años esclavos... Hoy en pleno siglo XX/ nos siguen llegando rubios/ y les abrimos la casa/ y los llamamos amigos... Pero si llega cansado/ un Indio de andar la sierra/ lo humillamos y lo vemos/ como extraño por su tierra... Oh! maldición de Malinche/ enfermedad del presente/ ¿cuándo dejarás mi tierra/ cuándo harás libre a mi gente?.
Que Descanse en Paz. Gabino Palomares Gómez.
PAULINO LOREA. 4/0CT/2026




