Los Tigres del Norte muestran que México sigue de pie en video
LEÓN, Gto., 9 de septiembre de 2025.- Con la tradicional ceremonia de la pega del Bando Solemne, San Miguel de Allende dio inicio a sus Fiestas Patrias y Patronales de septiembre, celebraciones que con más de 200 años de historia, refuerzan el profundo orgullo por su papel como Fragua de la Independencia. La ceremonia, encabezada por el presidente municipal Mauricio Trejo, reunió a autoridades, reinas de la comunidad y a representantes de la comunidad extranjera, destacando la unidad de los habitantes de San Miguel en la preservación de sus costumbres.
El acto simbólico no solo marcó el inicio oficial de las festividades, sino que también honró la memoria de los sucesos históricos que dieron forma a la Independencia de México. El presidente Mauricio Trejo enfatizó el significado de la ciudad en la historia nacional, recordando que fue en San Miguel donde se estableció el Primer Ayuntamiento del México Libre y donde se tomó protesta al primer alcalde independiente de la corona española. Además, destacó la relevancia de la Casa de los Conspiradores, lugar donde Ignacio Allende gestó la guerra.
El presidente Trejo subrayó que el Bando Solemne no es solo una tradición más, sino un reflejo del valor de San Miguel de Allende, un pueblo que valora su rica cultura y sus raíces. En sus palabras, la ceremonia plasma la esencia de una ciudad que, al conservar sus tradiciones, mantiene su magia. Asimismo, el alcalde resaltó el carácter cosmopolita de la ciudad, un lugar donde conviven más de 62 nacionalidades, y donde tanto los nacidos allí como aquellos que han elegido San Miguel como su hogar, participan activamente.
Con la declaración "¡Todos somos San Miguel de Allende!", el presidente Mauricio Trejo reafirmó la identidad unificadora de la ciudad. El evento simboliza un compromiso con la preservación de las tradiciones, la memoria histórica y la riqueza cultural que se transmite de generación en generación, principalmente a través de las familias de la comunidad.
De esta forma, San Miguel de Allende no solo celebra su legado, sino que también proyecta al mundo su identidad como un modelo de unidad en la diversidad. El mes de septiembre se convierte en un periodo de orgullo, fe e identidad, donde el pasado y el presente se entrelazan para mostrar una ciudad que honra sus raíces y proyecta su grandeza.




