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Ciudad de México, 8 de agosto de 2026.- La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, mediante el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), mantiene el monitoreo científico de la pintura mural de la Zona Arqueológica de Cacaxtla, en Nativitas, Tlaxcala.
Después de 15 años de estudios, los especialistas no han identificado cambios significativos en las obras prehispánicas que decoran el sitio arqueológico.
El proyecto contempla los 16 murales del Gran Basamento, entre ellos La Batalla, Guerreros ave y jaguar, Templo Rojo y Templo de Venus, cuya elaboración corresponde a la cultura olmeca-xicalanca durante el periodo Epiclásico mesoamericano, entre los años 650 y 900 d.C.
La restauradora-perito de la CNCPC, Mónica Vargas Ramos, encabeza el trabajo junto con Jhoanna Rosas Magaña y Omar Valdés Hernández. El equipo retomó los estudios diagnósticos que realizó la restauradora Diana Medellín Martínez entre 2009 y 2011.
Vargas Ramos explicó que su incorporación al proyecto ocurrió en 2019, mientras que el monitoreo y la evaluación formal de las superficies pictóricas comenzaron en 2023. Desde entonces, el equipo busca establecer una metodología que permita evaluar el estado de conservación de los murales a mediano y largo plazo.
Para ello, los especialistas utilizan colorimetría y microscopía óptica, con apoyo del Laboratorio de Investigación para la Conservación, Diagnóstico y Caracterización Espectroscópica de Materiales de la CNCPC.
Estas herramientas permiten comparar las condiciones actuales de los pigmentos con los registros obtenidos entre 2009 y 2011, así como en 2019 y 2023. De esta manera, los especialistas pueden analizar la tonalidad, saturación y estabilidad superficial de los colores.
Hasta ahora, el equipo no ha detectado variaciones significativas en el color ni problemas de inestabilidad en las superficies pictóricas, lo que representa un dato favorable para la conservación del patrimonio cultural.
Además, el proyecto forma parte de una tesis de licenciatura de la restauradora Jhoanna Rosas Magaña. Asimismo, el INAH pretende aplicar esta metodología en los altares policromados de Tizatlán y en la pintura mural de Ocotelulco, también en Tlaxcala.
Con esta estrategia, los especialistas buscan integrar un registro general de la pintura mural prehispánica tlaxcalteca, tanto de su gama cromática como de sus técnicas de elaboración, para conocer con mayor precisión su estado de conservación en el corto, mediano y largo plazo.
Finalmente, José Vicente de la Rosa Herrera, director del Centro INAH Tlaxcala, destacó la importancia de acercar al público al trabajo científico que permite preservar este patrimonio. Por ello, invitó al equipo especializado a presentar los avances del estudio durante las Mesas Redondas de Cacaxtla, programadas para septiembre próximo.




