Rehén de sí misma
Hay inteligencia y mano firme en la conducción de la presidenta Claudia Sheinbaum, el cierre de 2025 confirma que la economía mexicana atraviesa un momento sólido, estable y con perspectivas alentadoras. En un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas, volatilidad financiera y desaceleración en diversas regiones del mundo, México no solo resistió los embates externos, sino que logró consolidar un desempeño económico notable, sustentado en decisiones responsables de política pública y en una clara orientación al bienestar social.
Uno de los principales méritos del año que concluye ha sido la estabilidad macroeconómica. México mantuvo finanzas públicas ordenadas, un manejo prudente de la deuda y una política fiscal que priorizó el equilibrio entre disciplina y justicia social. Esta combinación generó certidumbre tanto para los mercados como para la población, evitando sobresaltos y fortaleciendo la confianza en la economía nacional.
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