Saldos de los destapes
No hay mala escuela para un buen alumno y no hay mal partido para un buen candidato, hasta que no entendamos eso seguiremos eligiendo mal a nuestros servidores públicos. Estereotipamos a las personas dependiendo el partido, no por ser del PAN son católicos y no por ser de Morena son de la luz del mundo, tenemos que dejar de ver a los partidos y empezar a ver a las personas. En carne propia he vivido el escrutinio social de haber tenido la osadía de lanzarme a la alcaldía de León con un partido de izquierda, las tías que me dejaron de hablar, las críticas de mis amigas de toda la vida y por otro lado los aplausos de personas que no conozco personalmente pero que admiraban la valentía de participar activamente en contiendas políticas que a veces estamos acostumbrados a ver solo como espectadores aunque las decisiones que tomen los que resulten electos nos beneficien o afecten directamente . Y es que creemos que es un partido de futbol y no hemos logrado entender que en la política si elegimos mal perdemos o ganamos todos. Los partidos son entes jurídicos tradicionalistas que muchas veces caen en volverse núcleos familiares o clanes locales cuyo mérito principal es la lealtad, pero no la lealtad al pueblo o a los principios, sino a las personas que los pusieron ahí, en los puestos de poder y lamento decirles que eso no va a cambiar mientras no votemos diferente, viendo a la persona, su trayectoria, cómo se expresa, su núcleo familiar, sus prioridades, su cercanía con la gente, su reputación y no la que le pintan los medios que algunos es evidente que son pagados por sus publicaciones pautadas, sino por lo que dice la gente de él, los cercanos, los que lo o la conocen. Vienen elecciones y estamos en un momento en dónde necesitamos gente pensante tomando las decisiones importantes para todos, está en nuestras manos elegir correctamente e ir sacando de la jugada a los personajes que ansían demasiado el poder y ni siquiera tienen claro para que lo quieren. Personajes que no tienen idea de los usos y costumbres del lugar al que aspiran dirigir, mujeres que usando la bandera del feminismo cerrando la puerta les gritonean a sus alternas, de todo encontraremos en las boletas, pero como ciudadanos responsables hagamos nuestra tarea de investigar y reconocer que por lo menos nosotros si elegimos bien.