Inaugura Gobernadora Palenque Carlos Rivera, uno de los más grandes
MORELIA, Mich., 9 de septiembre de 2026.- Reza una frase nacida quién sabe dónde: el amor entra por la boca. Y vaya que en Michoacán se sabe de amor porque su cocina enamora. Propios y extraños quedamos atrapados en esta alquimia gastronómica, y quizás los que vivimos aquí a veces se nos olvida lo que esta tierra representa en platillos.
En este estado, la cocina no se lee en recetarios; se escucha en el chisporroteo de la leña, se huele en el vapor de los mercados y se respira en la memoria de los pueblos.
Comer en Michoacán es emprender un viaje en el tiempo donde cada bocado cuenta una historia: desde los banquetes sagrados de los antiguos emperadores purépechas hasta la algarabía nocturna de una plaza colonial. Si algo amalgama es la cocina; da identidad.
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