Guanajuato conquista 33 medallas paralímpicas
CIUDAD DE MÉXICO, 11 de mayo de 2926.- Esta es la adversidad que marcó la infancia de uno de los mejores receptores de la NFL.
A los 10 años, DeAndre Hopkins vio cómo la vida de su madre cambió para siempre tras un brutal ataque con ácido que la dejó ciega.
Pero el futbol americano se convirtió en refugio y esperanza en South Carolina, Hopkins encontró en el ovoide una motivación para salir adelante y transformar el dolor en fuerza.
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