Mural histórico de Michoacán denuncia violencia
Ciudad de México, 30 de junio de 2026. Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron los restos de un edificio de aproximadamente 40 por 80 metros en las inmediaciones de la Zona Arqueológica de Tula, en Hidalgo, como parte del salvamento arqueológico que acompaña la construcción de una planta de tratamiento de aguas.

Además, el inmueble conserva elementos decorativos con representaciones de chalchihuites, asociados al poder y la riqueza, así como dos lápidas que originalmente formaron parte de la Pirámide B, donde se encuentran los emblemáticos atlantes de Tula. Los relieves muestran al dios Tlahuizcalpantecuhtli, una advocación de Quetzalcóatl, y la figura de un felino, cuya iconografía permitió confirmar su origen.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, afirmó que cada descubrimiento arqueológico fortalece el conocimiento del pasado y contribuye a preservar el patrimonio histórico para las futuras generaciones.
Asimismo, el arqueólogo Luis Gamboa Cabezas explicó que el hallazgo refleja un proceso de autolegitimación, mediante el cual grupos asentados en la periferia de Tollan Xicocotitlan retomaron símbolos de la antigua ciudad para asumirse como herederos de la tradición tolteca.
Por otra parte, las investigaciones recuperaron vasijas, platos, punzones de hueso, cuentas de concha, sellos, malacates para hilar y numerosas figurillas fechadas entre los años 1100 y 1521 d.C. También identificaron entierros primarios y secundarios, entre ellos los restos de seis infantes colocados como ofrenda bajo el piso de una vivienda.
Finalmente, el INAH informó que especialistas realizan labores de limpieza, clasificación y conservación de cada pieza, mientras que los restos arquitectónicos permanecerán protegidos con geotextil y capas de tierra para garantizar su preservación y favorecer futuras investigaciones sobre la antigua ciudad tolteca.