Columna Descomplicado/Jorge Robledo
La semana pasada se reunieron 7 de las naciones consideradas más importantes del mundo por su peso económico. Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido y Japón. En estricto sentido deberían estar en esas reuniones China y la India pero se podría decir que es el G7 de occidente y por esa razón justamente se formó el grupo de los BRICS, que también son potencias fuertes, capaces de mover la economía mundial si se organizan. (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) Estos son grupos sin validez legal pero que sin duda van dictando agenda global en diferentes temas geopolíticos pero sobre todo económicos.
En Francia la semana pasada el G7 acordó mayor apoyo a Ucrania y organizar sanciones para Rusia si no colabora para llegar a un acuerdo de paz. También se firmó un acuerdo de paz para terminar la guerra con Irán en donde se abre el estrecho de Ormuz y se ofrece un fondo de varios millones de dólares para reconstruir Irán. ¿Primero te destruyo todo y luego yo mismo financio tu reconstrucción?
Sacaron 9 declaraciones conjuntas en dónde tocaron temas como Irán, Ucrania, minerales raros, seguridad energética, fertilizantes y agricultura, TMEC y comercio, IA, Migración.
Como internacionalista siempre estaré a favor de los foros internacionales y la cooperación, en este caso es evidente que el G7 se ha vuelto un grupo de contención con Estados Unidos quien aporta el 70% del PIB que representa el G7. Sin duda están haciendo bien su trabajo pues Macron es un gran estratega político que ha sabido mediar entre Trump y el mundo, básicamente. Una de las notas internacionales fue que Trump mencionó a los medios que la presidenta Meloni de Italia le había pedido una foto a lo que la presidenta no tardó en contestar que ni ella ni Italia le suplican a nadie. No es la primera vez que la mandataria italiana confronta a Trump, lo que la ha posicionado también como una figura clave de contención con el mandatario de USA, a quien son pocos quienes se atreven a llevarle la contraria o no reírse por compromiso de sus chistes malos.
Es buena señal que Trump empiece a escuchar a sus contrapartes de otros países, que coopere y no desprecie estos espacios como ya lo había hecho otras veces. El tiempo corre y una cosa es estar en el puesto y otra diferente salir de él, cuando se pierde el poder político muchos mandatarios salen de esa esfera para siempre, cuando se logran hacer conexiones reales e incluso amistades sigues figurando por lo menos en las mesas de pláticas informales y me parece que Trump ya entendió eso y que no hay plazo que no se cumpla o fecha que no llegue y si quiere seguir figurando después de dejar el cargo, necesita empezar a dejar de lado la soberbia que genera el poder.
La vida da muchas vueltas y quien no entienda esa parte de las relaciones humanas sin duda se va a llevar muchas sorpresas, porque no siempre es cuestión de poder o dinero, los seres humanos nos necesitamos unos a los otros, incluso para esa palmada en la espalda cuando te estás ahogando y nunca sabes quién será el o la que esté al lado para dártela.