Ernesto Ruffo es inocente
Los gobiernos están acostumbrados a gastar dinero cada que presentan un nuevo proyecto o cada que dan sus informes, se gastan millones en producción y llenar espacios con gente “importante”, amigos y militantes que se convierten en followers que van sumando puntos para poder ser tomados en cuenta.
¿No sería más fácil presentar los proyectos por medios masivos para que todos nos enteráramos ¿de que tratan?, ¿como nos benefician?, ¿que trámites hay que hacer?, ¿en dónde?, ¿Con quién?, la realidad es que pareciera tema de ego cada que derrochan nuestro dinero en ese tipo de eventos sin sustancia y sin impacto real.
Dinero que se podría usar para otras cosas, pero después salen con el pretexto de que se lo tienen que gastar por qué estaba “etiquetado”, pues desetiquetenlo. Sin duda el ego es el principal enemigo de todos los gobernantes, necesitan salir en la cámara, que se hable de ellos, lucir sus vestidos o sus relojes, por supuesto casi siempre también “etiquetados” como si eso los fuera a hacer más respetables o más sabios para tomar las mejores decisiones.
Pero el ego humano es muy fuerte, es difícil mantenernos con los pies en la tierra si no tenemos a alguien que nos lo esté recordando, hay gente que solo por estar cerca del poder se siente poderosa, imagínense los que de manera temporal si lo tienen. Y es que es difícil estar preparado para no caer en las garras del ego, debes ser una persona muy avanzada espiritualmente, muy aterrizada, trabajar mucho la humildad, intentar no creértela tanto.
Pocos lo logran pero seguro si hay por ahí dos que tres. Yo puse el ejemplo en la política pero me ha tocado ver eso también en cámaras empresariales, ahí decíamos que se subían al ladrillo y ya se mareaban, uno de los presidentes de Coparmex con los que trabaje tenía por rutina pasar diario a misa o una visita a las 7 de la mañana, decían que justamente era para recordarse todos los días, que sin importar el puesto solo seguía siendo un instrumento para algo más grande.
Una hija de un ex presidente de México su primer año como hija de un presidente lo paso en Roma y me llegó a comentar que era por qué ella sabía que los próximos 6 años la gente la iba a adular por el puesto de su papá y busca evitar eso a toda costa, decía que era consciente que terminando el puesto eso se iba a acabar y que no quería acostumbrarse o tener que aguantar la hipocresía de la gente que tiene por costumbre hacerse amiga de los puestos, los títulos, la cuenta bancaria o el apellido.
En fin, mezcle una cosa con otra, pero mi mensaje es que aunque nos sintamos en la cima del éxito, no nos la creamos tanto por qué si lo hacemos olvidamos para que subimos a esa cima y por otro lado que nadie estamos excentos de ser atrapados por el ego y perder el rumbo, que seamos prácticos y hagamos las cosas pensando en como beneficiamos a más gente y no como nos vamos a lucir más para sentirnos superiores, esto en el caso de los políticos y sus eventos sinsentido que podrían usar esos recursos para cosas que en serio impacten a la ciudadanía.



