Genio y Figura/Francisco Buenrostro
Una vez más un espejismo nos distrae de la realidad de nuestro pobre futbol, con el escandaloso 5-1 reciente de México ante Serbia.
Y otra vez surgen las voces irreverentes de quienes quieren vendernos a producto de gallina, que tenemos una selección que no sólo conseguirá el quinto partido, sino que tiene para mucho más.
Y, lo peor, es que la gente se los cree… En este momento, ya nadie recuerda el deshonroso lugar 22 que ocupamos en Qatar. Las palabras huecas de los federativos son letra muerta como lo han sido siempre.
Nada ha cambiado, que no sea para mal dentro de los altos mandos de nuestro balompié, quienes se regodean con esos 5 goles de la noche mexicana ante la antigua Yugoslavia, que caen a sus propósitos como un traje hecho a la medida.
La balanza de los enfrentamientos entre ambas selecciones se inclina al lado de los nuestros, desde que en el Mundial de Brasil 1950, Yugoslavia nos derrotó 2-1 y luego se la devolvimos, en amistoso, 2-0 en 2011 con anotaciones de Carlos Salcido y “Chicharito” Hernández.
La selección serbia del jueves que nos regaló dos tantos, obras de Bukinac y Avdic, recibió los marcados por Johan Vázquez, Raúl Jiménez y Luis Gerardo Chávez.
Para Jiménez fue su quinto tanto en la etapa de preparación, para alcanzar con 46 a Jared Borguetti, como segundo goleador histórico de la selección mexicana, solo por detrás de Javier Hernández que tiene 52.
Aunque hay que aclarar que FIFA considera a Jiménez sólo con 45, sin sumarle su tanto ante Martinica (selección no afiliada al máximo organismo balonpédico).
La verdad descarnada ante Sudáfrica la veremos en el partido inaugural del Mundial 2026 este jueves 11 de junio.
El saldo de los cotejos entre ambos combinados favorece al cuadro tricolor, con dos victorias, un empate y una derrota. Solamente se han enfrentado una vez en Copa del Mundo, justamente el 11 de junio, en Sudáfrica 2010, donde igualaron a 1.
Los amantes de la numerología tendrán algo que decir, porque la primera vez que se vieron las caras en 1993, México ganó 4-0; en el año 2 mil, otra vez México, pero 4-2; en 2005, Sudáfrica se impuso 2-1, antes de su empate a uno en el arranque del Mundial Sudafricano… ¿Qué sigue?