¡La Voz de la Igualdad!
Conejito Pésimo
Se acaba de dar a conocer que el artista que se hará cargo del espectáculo musical del medio tiempo en el Super Bowl LX, que tendrá lugar el 8 de febrero del 2026, en el Levi's Stadium de Santa Clara, California, casa de los 49’s de San Francisco; es nada más y nada menos que Bad Bunny, que traducido al español significa “Conejito Malo”, aunque en esta ocasión, su elección, me parece que lo convierte más bien en un “Conejito Pésimo”.
Mucho se había hablado de la posibilidad de que el show del medio tiempo del evento deportivo televisado más importante del mundo tuviera como artista estelar a Adele o, quizás, a Taylor Swift; la primera de ellas entendible por su gran calidad interpretativa y la segunda porque le ha dado a la NFL más reflectores de los que ya de por sí tenía, al hacer mediático hasta el hartazgo su noviazgo con el jugador de los Jefes de Kansas City, Travis Kelsey.
Sin embargo, conocer que el puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido artísticamente como Bad Bunny, será el encargado del entretenimiento musical en la siguiente edición del Super Tazón me decepcionó, sinceramente, porque queda clara la inclusión forzada de un cantante latino en un evento de este tipo, ante las violentas redadas del ICE en los Estados Unidos en las cuales capturan migrantes a diestra y siniestra.
La NFL, a todas luces, busca tomar partido (literal) y establecer una postura, pero creo que lo hace sacrificando la calidad artística del evento, habiendo mejores representantes de la cultura latina y no Bad Bunny, que, por más popular que sea, no hace sino balbucear melodías prefabricadas, con una letra vulgar y mensajes denigrantes, que exhiben su falta de talento y la decadencia de la música actual en general.
Ya desde el Super Bowl pasado se vio que el artista elegido para el espectáculo de medio tiempo estaba ahí para mandar un mensaje, como fue el caso de Kendrick Lamar, quien, al menos, tuvo como acierto estar acompañado por Samuel L. Jackson y Serena Williams, en un performance lleno de crítica social.
Pero si nos remontamos a años anteriores, la parte musical de las ediciones pasadas ha dejado mucho que desear y se extrañan los espectaculares conciertos ofrecidos en su momento por Aerosmith, 'N Sync, Britney Spears, Mary J. Blige y Nelly (2001), U2 (2002), Paul McCartney (2005), The Rolling Stones (2006), Bruce Springsteen (2009) o The Who (2010); aunque mi favorito siga siendo Micheal Jackson (1993), porque en ese momento el rey del pop estaba en la cúspide de su carrera.
Ciertamente que para los aficionados al deporte del emparrillado lo que nos importa es ver la parte deportiva del evento, que los equipos ofrezcan un buen espectáculo en la cancha y se entreguen al máximo en cada jugada (ya pedir que nuestro equipo favorito sea campeón es demasiado –sobre todo para los que somos aficionados de San Francisco-); pero sería muy agradable que el show del medio tiempo fuera un verdadero entretenimiento que nos mantuviera pegados a la pantalla, aunque, por lo que veo, en esta ocasión, una vez más, será el momento oportuno para resurtir la botana y buscar otra refrescante bebida para ver la segunda mitad del partido más esperado del año.