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GUANAJUATO, Gto., 17 de marzo 2026.- En el corazón del Bajío mexicano se encuentra Guanajuato, una de las ciudades más cautivadoras de América Latina. Capital del estado homónimo, este destino no solo destaca por su historia minera y cultural, sino también por su extraordinaria arquitectura, sus túneles subterráneos y la red de callejones que serpentea entre montañas y casas multicolores.
Caminar por Guanajuato significa adentrarse en una ciudad que parece diseñada para perderse —y encontrarse— en cada esquina.
Por su belleza y valor histórico, además de los acontecimientos ocurridos durante la Independencia de México, la UNESCO incluyó a Guanajuato en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1988.

El origen urbano de la ciudad se relaciona profundamente con la minería de plata que prosperó durante la época colonial. Esa riqueza se transformó en templos, casonas y edificios de cantera que hoy forman parte de su patrimonio. Joyas arquitectónicas como el imponente Teatro Juárez, con sus columnas de estilo neoclásico y esculturas que representan a las musas del arte, o la majestuosa Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato, que domina el centro histórico con su característico color amarillo, revelan la mezcla de estilos barrocos, neoclásicos y eclécticos que define la estética de la ciudad.
Sin embargo, uno de los rasgos más singulares de Guanajuato se encuentra bajo tierra. Su famoso sistema de túneles —antiguos cauces de río convertidos en vialidades— forma una de las redes subterráneas más sorprendentes del mundo.
Circular por estos túneles no solo resulta práctico; también ofrece una experiencia única que refuerza la sensación de recorrer una ciudad construida en múltiples niveles.
Sobre la superficie, los callejones estrechos forman un laberinto lleno de historia y romanticismo. Entre ellos destaca el célebre Callejón del Beso, famoso por la leyenda de dos enamorados cuyas casas se encuentran tan cerca que sus balcones casi se tocan.
Este pequeño rincón se ha convertido en uno de los símbolos más fotografiados de la ciudad y en una parada obligatoria para visitantes de todo el mundo.
Pero Guanajuato no solo ofrece un escenario pintoresco: también conserva una intensa vida cultural. Cada otoño se transforma en epicentro artístico con el prestigioso Festival Internacional Cervantino, uno de los encuentros culturales más importantes de América Latina. Durante esas semanas, plazas, teatros y callejones se llenan de música, teatro, danza y visitantes provenientes de decenas de países.
Además, en cada esquina una leyenda espera a los visitantes, lo que vuelve aún más enigmática esta pequeña y vibrante ciudad.