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Ciudad de México, 9 de octubre de 2026.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) destacó la importancia de mantener actualizados los inventarios de bienes culturales, herramientas fundamentales para combatir el tráfico ilícito y recuperar piezas robadas.
Un ejemplo es la restitución de un aguamanil de plata dorada, elaborado en 1874, que regresó a la Catedral Basílica de Zacatecas el 10 de septiembre de 2026, después de que lo sustrajeran en 2003.
La pieza, de 26 centímetros de altura y con cabeza de águila, regresó gracias a la colaboración entre la Secretaría de Cultura, el INAH, la Fiscalía General de la República y la Diócesis de Zacatecas.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, explicó que el registro patrimonial permitió acreditar la autenticidad y procedencia del aguamanil.
Por su parte, el director del Centro INAH Zacatecas, Raúl Pacheco Pérez, señaló que estos documentos aportan información fundamental para localizar objetos robados.
Además, aclaró que los registros contienen información confidencial, cuyo acceso corresponde únicamente a especialistas, custodios y autoridades judiciales.
Actualmente, el Centro INAH Zacatecas cuenta con aproximadamente 16 mil registros de bienes litúrgicos, resultado de un proyecto que comenzó en 1990.
La restauradora Miriam Jazmín Pineda Bravo explicó que los inventarios ahora incluyen descripciones detalladas y fotografías tridimensionales para facilitar la identificación de las piezas.
Asimismo, el INAH impulsa el Sistema Único de Registro, con el propósito de integrar una base nacional de bienes patrimoniales.
En Zacatecas, el instituto también cuenta con un mapa de riesgo que contempla 330 monumentos históricos, elaborado en colaboración con el INEGI.
Finalmente, el organismo mantiene mesas de trabajo con autoridades eclesiásticas de cinco entidades y ofrece dos capacitaciones anuales sobre conservación de objetos litúrgicos y elaboración de inventarios.




