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Irapuato, Gto., 19 de junio de 2026.- El municipio de Irapuato recibió el galardón Escoba de Platino 2026, otorgado por la Asociación Técnica para la Gestión de Residuos y Medio Ambiente (ATEGRUS), gracias a las acciones implementadas en limpieza urbana, manejo integral de residuos y promoción de la educación ambiental.

Además, se trata de la tercera ocasión en que la ciudad obtiene un reconocimiento internacional dentro de este certamen. En 2022 consiguió la Escoba de Plata, en 2024 obtuvo la Escoba de Oro y ahora alcanzó la máxima categoría con la Escoba de Platino 2026, hecho que fortalece la trayectoria del municipio en materia de sustentabilidad.
Este reconocimiento respalda las estrategias impulsadas por el Gobierno Municipal encabezado por la presidenta Lorena Alfaro García, particularmente mediante la campaña “Por un Irapuato Limpio y Querido”, orientada a fortalecer la educación ambiental y fomentar la participación ciudadana.
A través de talleres, dinámicas escolares, campañas de concientización y actividades comunitarias, la administración municipal promovió hábitos responsables entre la población. Asimismo, niñas, niños y jóvenes fortalecieron sus conocimientos sobre la separación de residuos, el reciclaje, el cuidado de los espacios públicos y la protección del entorno.
La Escoba de Platino figura entre los reconocimientos más importantes a nivel internacional en materia ambiental. El certamen, que celebra su vigésima edición, nació en 1987 y lo coordina ATEGRUS, organismo integrante de la International Solid Waste Association (ISWA). A lo largo de su historia, ha distinguido a municipios e instituciones de países como España, México, Portugal, Chile y Argentina.
De igual forma, el premio reconoce el trabajo conjunto entre la ciudadanía, el personal de la Dirección General de Servicios Públicos y las distintas áreas del Gobierno Municipal involucradas en la construcción de una ciudad más limpia, ordenada y sustentable.
Por ello, las autoridades destacaron que mantener un entorno digno y saludable representa una responsabilidad compartida, en la que la participación activa de la población resulta fundamental para generar beneficios para las actuales y futuras generaciones.