Agave y Tequila/Alejandro Verduzco
“Ningún viento es favorable para quien no sabe a donde se dirige”, cartas de Séneca a Lucio. Estamos acostumbrados a actuar por impulso, ni en casa ni en la escuela nos enseñan como base a analizar antes de reaccionar.
Nuestra naturaleza como parte del reino animal es de reacción y protección, supervivencia básicamente. Sin embargo, nuestro cerebro nos da la capacidad de analizar antes de reaccionar y decidir esperando un resultado calculado.
Cuando solo reaccionamos opinando o actuando nos regimos por lo superficial, si alguien nos cae bien o no, si nos hicieron enojar, si el ego nos nubla la razón. Reaccionar sin pensar nos limita a lo inmediato.
Sin embargo, cuando analizamos con calma la situación podemos ponderar los pros y los contras y ver las cosas de manera objetiva. El análisis nos permite tomar mejores decisiones.
Qué importante es detenerse y analizar los hechos, pensar no solo a corto plazo o de manera superficial. Darnos tiempo abre la posibilidad de mejores resultados si actuamos de una u otra forma.
Nos enseñaron que ser calculador es algo malo cuando en realidad significa ser reflexivo. El sistema nos prefiere reactivos, no pensantes, viviendo deprisa y actuando como masas.
Es difícil porque no estamos acostumbrados, pero todos lo hemos hecho cuando las cosas importan. La reflexión aparece cuando algo realmente nos mueve.
Para ejemplo, les platico mi reacción con la llegada de la alcaldesa de León a MC. Mi primera reacción fue sorpresapor posturas previas de liderazgos locales.
Después lo reflexioné viéndolo no como Nancy, sino como estratega política. Analicé números y contexto antes de concluir que ambos se necesitan políticamente.
En este punto, la pregunta sería ¿quién empezó todo? En lo personal, me parece muy valiente lo que hizo la alcaldesa. Cambiar también es un acto de congruencia personal.
Si uno se divorcia hasta del esposo al que le juró amor eterno, ¿qué no se pueda divorciar uno de un partido político? (Pamplinas). Las decisiones personales también aplican en lo público.
En fin, todo esto para decirles que me parece bien que la gente cambie de opinión. No debemos tener miedo de movernos de lugar si buscamos bienestar.
En general, creo que todos deberíamos aprender a irnos de donde nos tratan mal. La dignidad siempre debe ser prioridad.