Cervantino presenta México multimedia este miércoles
GUANAJUATO, Gto., 23 de octubre de 2025.- Julieta Venegas y la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG), bajo la dirección de la maestra Iryda Inés Rodríguez Pedraza, ofrecieron una noche inolvidable en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas, donde miles de asistentes corearon cada una de sus canciones en un concierto histórico del Festival Internacional Cervantino.
Desde los primeros acordes de Ilusión, el público estalló en aplausos y comenzó a corear “¡Julieta, Julieta!”, marcando el inicio de un espectáculo que combinó lo mejor del pop y la música sinfónica.
El concierto, uno de los más esperados del Cervantino 53, agotó boletos en menos de 15 minutos, y los códigos QR para las gradas también se terminaron casi de inmediato.
Desde las primeras horas del jueves 23 de octubre, cientos de personas comenzaron a formarse alrededor de la Alhóndiga de Granaditas.
Algunos asistentes llegaron desde las cinco de la mañana para apartar su lugar, mientras que otros esperaron en las vallas exteriores con la esperanza de ver el espectáculo desde fuera del recinto.
Las filas se extendieron por las calles Mendizábal, 28 de septiembre y hasta avenida Juárez, donde el ambiente era de expectación y alegría.
El Centro Histórico de Guanajuato vibró cuando Venegas interpretó Andar conmigo y Algo está cambiando.
Durante esta última, un grupo de mujeres levantó pañuelos verdes como muestra pacífica de apoyo a la despenalización del aborto en Guanajuato, recibiendo aplausos del público.
La artista incluyó temas como Caminar sola, Dos soledades, Lento, Nostalgia, Oleada, Esta vez, A dónde va el viento y Mismo amor.
En un momento especial, Venegas presentó al Coro de la Universidad de Guanajuato, dirigido por Francisco Martínez, para interpretar Callaron las canciones.
Las canciones Eres para mí, Algún día y Limón y sal desataron la euforia. El cierre llegó con Me voy, uno de sus éxitos más emblemáticos, mientras la multitud encendía las luces de sus celulares, iluminando toda la Alhóndiga.
De pie y con aplausos, el público despidió a Julieta Venegas, a la OSUG y al Coro de la UG, agradeciendo una noche llena de talento, nostalgia y energía.




