Rehén de sí misma
En Estados Unidos desde hace cuarenta años se creó una organización dedicada a defender y conseguir la liberación de condenados injustamente que lleva por nombre "Centurion Ministries", encabezada por su fundador Jim McCloskey.
Durante ese lapso ha logrado la exoneración de setenta o más personas cuya inocencia finalmente fue acreditada, de esta manera ha relatado casos en donde prácticamente evitó la ejecución de condenados ya en el camino del llamado Corredor de la Muerte, esto es, evitando que les fuera aplicada la pena de muerte y obteniendo su plena liberación, en algunos casos, tras décadas de internamiento.
Con este motivo, el año pasado el excelente escritor de suspenso y cuyas novelas abordan problemas y casos reales de justicia estadounidense John Grisham, dedicó una publicación a este tema, para desarrollar e ilustrarnos con casos reales adicionados con diversas fotografías con los protagonistas, previa su autorización (“Inocentes. Increibles casos de True Crime y condenas injustas” John Grisham y Jim McCloskey. Penguin Random House Grupo Editorial. 2025).
En nuestro caso particular, inspirado en este texto cuyo contenido devoramos ávidamente, recordamos varios asuntos penales donde logramos demostrar la inocencia de los acusados, en muchos de ellos de forma dramática, a veces circunstancial o por detalles que francamente habían pasado inadvertidos durante los procesamientos; en ocasiones, las menos, por errores del Ministerio Público en la integración de sus investigaciones, pero en las más, porque los protagonistas verdaderamente eran inocentes de los hechos criminales que les fueron atribuidos.
Así, tan solo en este despacho a mi cargo, desde hace treinta y cinco años, hemos defendido exitosamente con absolución, según el récord compilado por mi asistente, la Lic. Fátima Mancilla, cincuenta y cuatro expedientes de personas reales que todavía de vez en cuando envían mensajes de agradecimiento destacando la situación y estabilidad familiar de la que hoy gozan debido a esas defensas exitosas.
Algunos de ellos han autorizado los haya dado a la luz pública con su identidad real y así lo he compartido con los amables lectores; en otros casos también los he relatado con nombres y personajes ficticios, pero sería bueno obtener la autorización expresa de todos ellos para poder plasmar en un libro o en una publicación extensa sus vivencias reales y los aspectos jurídicos relevantes que determinaron su inocencia; tal como me lo sugieren bastantes amigos y colaboradores.
A manera de ejemplo, entre los asuntos concluidos con declaración de inocencia, destacan los siguientes:
Dos ex gobernadores; cinco auditores de Hacienda acusados de peculado; cuatro ex Secretarios de Estado, incluyendo a uno de Turismo en Guanajuato; once acusados de homicidio en diferentes épocas desde 1986 hasta 2025; a varios médicos por responsabilidad médica de diferentes especialidades como oftalmólogos, ginecólogos, gastroenterólogos, odontólogos, cirujanos plásticos y otros; varios funcionarios municipales por cohecho, peculado, fraude y otros delitos contra la administración pública; varios policías tanto municipales como judiciales estatales y federales por abuso de autoridad, lesiones y homicidio; presidentes de diversos municipios del Estado y de otras entidades de la República; empresarios, principalmente por delitos patrimoniales, financieros y bancarios; custodios del Centro de Readaptación Social, tanto del Estado como de otras entidades federativas.
Y una gran variedad de asuntos que no podemos conformar en grupos por algún común denominador, sino que fueron personas aisladas acusadas de delitos tales como portación, posesión y acopio de armas prohibidas, falsificación y uso de documentos falsos, falsedad en declaraciones, abusos sexuales, hostigamiento, discriminación, violencia de género, en materia de medio ambiente, amenazas, en materia de comunicaciones, de tráfico de dinero falso, delitos fiscales y delitos patrimoniales como el robo, el fraude y el abuso de confianza.
Para avanzar sin demoras, y en tanto se obtienen autorizaciones expresas, podríamos escribir los casos más relevantes utilizando nombres o lugares y detalles ficticios a fin de satisfacer a los amables lectores sugerentes de estos temas.
Como corolario de esta entrega baste recalcar que el quehacer de buscar justicia y obtenerla no surge por generación espontánea, sino que es menester que los abogados defensores actúen con profesionalismo, probidad y entrega en cada uno de los hechos que les son planteados, que los juzgadores, sean capaces y respeten los principios más elementales propios de su investidura, como independencia, imparcialidad, objetividad y legalidad y honestidad.
Con estas herramientas y un buen sistema jurídico se logrará la anhelada justicia.
PAULINO LOREA. 11/10/2026