¡La Voz de la Igualdad!
Sin ruborQuadratínerno de Estados Unidos ha echado mano durante décadas de delincuentes para perseguir delincuentes. Mediante la figura de los testigos cooperantes —algunos de los cuales terminan bajo protección del gobierno— ha convertido a mafiosos, narcotraficantes, operadores financieros, cómplices e integrantes de organizaciones criminales en sus más escandalosas estrellas ante los tribunales.
Salvatore “Sammy The Bull” Gravano declaró contra John Gotti; antiguos integrantes del Cártel de Sinaloa subieron al estrado contra Joaquín “El Chapo” Guzmán y otros hicieron lo mismo durante el juicio contra Genaro García Luna. Estados Unidos obtuvo información desde las entrañas de las propias organizaciones criminales y la convirtió en una poderosa herramienta de persecución penal.
Nada nuevo pues; son criminales que cruzaron la línea para convertirse en colaboradores del gobierno estadounidense y ayudar a sus fiscales a llevar ante un jurado a quienes alguna vez fueron sus socios, jefes o aliados. A cambio, algunos han recibido beneficios procesales, reducciones de sentencia o incluso protección.
La nota completa en Quadratín Querétaro