El INE y el ChatGPT
El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha fallado en su propio desafío de combatir frontalmente, sin tregua, al crimen organizado; exige a México cada vez más pero su gobierno ha permitido un creciente tráfico de armas y dinero desde su territorio hacia el sur que termina fortaleciendo a los mismos cárteles que Washington pretende destruir.
Sí, hay una frontera de la guerra contra los cárteles que Trump observa con enorme atención: la mexicana, pero tendría que mirar su propia frontera y, de una vez por todas, hacer un esfuerzo proporcional al que demanda a México para impedir que las armas adquiridas en su país y el dinero generado por el mercado de las drogas lleguen a territorio mexicano.
Digo, no hay que ser ingenuos: los cárteles no se sostienen solamente con toneladas de cocaína, metanfetaminas y fentanilo. Necesitan armas para defender territorios y enfrentar a organizaciones rivales y a las fuerzas del Estado; necesitan dinero para pagar sicarios y vehículos, corromper autoridades y mantener estructuras en ambos lados de la frontera.
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