Mueren tres policías de las FSPE tras agresión armada en Comonfort
ACÁMBARO, Gto., 8 de agosto de 2026.- El cuerpo de Miguel Ángel, de 45 años, fue identificado de manera preliminar por conocidos, luego de que autoridades localizaran sus restos en avanzado estado de descomposición dentro de un arroyo seco en las inmediaciones de la comunidad San Juan El Zapote, en Acámbaro.
El hombre había sido reportado como no localizado desde el 22 de junio de 2026, cuando salió de su domicilio en la comunidad de La Lobera, perteneciente al municipio de Santa Ana Maya, Michoacán.
El hallazgo ocurrió alrededor de las 14:00 horas del jueves, luego de que habitantes de San Juan El Zapote alertaran al delegado de la comunidad sobre la presencia de un cuerpo en el interior del arroyo.
Tras el reporte al Sistema de Emergencias 911, elementos de la Policía Municipal acudieron al sitio y fueron guiados por el delegado hasta el punto donde se encontraba la persona sin vida.
Los policías localizaron el cuerpo de un hombre tendido boca arriba y en avanzado estado de descomposición. Debido a las condiciones en que se encontraba, no fue posible establecer a simple vista la causa del fallecimiento.
La persona vestía camisa negra, pantalón beige, cinturón de piel y botas de trabajo color café oscuro. También llevaba una funda para teléfono celular colocada en el cinturón.
En el lugar, una persona que conocía al fallecido señaló que la vestimenta coincidía con la que utilizaba Miguel Ángel, quien había sido reportado como no localizado semanas atrás.
De acuerdo con la información proporcionada a las autoridades, Miguel Ángel salió de su domicilio el 22 de junio para pasear a sus perros. Los animales regresaron solos a la vivienda, mientras que él no volvió.
Ante la falta de noticias sobre su paradero, familiares o conocidos realizaron posteriormente el reporte correspondiente ante las autoridades para solicitar apoyo en su búsqueda.
Tras el hallazgo, la Fiscalía General del Estado recibió la información sobre las coincidencias y comenzó con los procedimientos periciales necesarios para confirmar oficialmente la identidad.
La Policía Municipal acordonó y resguardó el lugar como primer respondiente, con el propósito de preservar posibles indicios y facilitar las diligencias ministeriales.
Posteriormente, personal de la Fiscalía General del Estado realizó el procesamiento de la escena y recabó los elementos necesarios para integrar la investigación.
Finalmente, el cuerpo fue trasladado para la práctica de la necropsia y los estudios forenses correspondientes, con los que se busca confirmar la identidad y establecer la causa del fallecimiento.
Hasta el momento, la autoridad no ha informado públicamente la causa de muerte. Los resultados de la necropsia y demás análisis periciales permitirán determinar las circunstancias en que ocurrió el fallecimiento.