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Guanajuato, Gto., 28 de octubre de 2026.– Después de 19 días de cuidados médicos, una cirugía y una enorme muestra de solidaridad, Negrita volvió a casa. La perrita que sufrió un atropellamiento el pasado 8 de octubre regresó a las oficinas del ISSEG en Yerbabuena, donde la esperaban sus amigos humanos y su inseparable compañero, Lobito.

El grupo Tlacuatzín Rescue Guanajuato Capital compartió la historia de recuperación de Negrita, quien permaneció hospitalizada en la clínica veterinaria Capital Vet debido a las lesiones que sufrió en una de sus patas.
La pequeña necesitó una cirugía ortopédica y atención especializada hasta que los veterinarios autorizaron su regreso el 27 de octubre.
Sin embargo, detrás de su recuperación también existe una historia de generosidad.
Los gastos veterinarios alcanzaron los 13 mil 633 pesos, cantidad que los rescatistas lograron reunir prácticamente un día después del accidente.
Trabajadores y directivos del ISSEG, personal de oficinas vecinas y seguidores del grupo de rescate realizaron donaciones y organizaron colectas para cubrir la atención médica.

Gracias a esa respuesta, Negrita recibió el tratamiento que necesitaba y pudo recuperarse hasta regresar al lugar donde todos la conocen y la quieren.
Además, el reencuentro tuvo un protagonista especial: Lobito, el compañero de Negrita, quien también habita en el conjunto administrativo de Yerbabuena.
El grupo de rescate agradeció a la directora del ISSEG por facilitar su regreso y procurar los cuidados necesarios, así como al secretario de Gobierno del Estado por mantenerse pendiente del caso.
Asimismo, los rescatistas colocaron placas de identificación a Negrita y Lobito, con sus nombres, el nombre del ISSEG y un teléfono de contacto para facilitar su localización en caso de extravío.
Finalmente, la historia de Negrita y Lobito dejó una muestra de cómo la solidaridad de trabajadores, autoridades y ciudadanos puede transformar el destino de un animal que necesita ayuda.




