Una presidenta científica, una ciencia para México
¿En realidad esto de las firmas de los aspirantes a candidatos a alcaldes es la vía correcta?
En primer lugar, hacer eso pareciera una campaña anticipada a favor del partido, ponerse cinco o seis personas con sus equipos a recolectar firmas en las calles, eso en el supuesto de que no las tuvieran ya previamente, pero como me comentó algún día una amiga, aunque las tengas se tiene que dejar evidencia en las redes de que trabajaste por ellas.
En segundo lugar, muchos y muchas de los personajes que andan en esa dinámica de los cabildeos para lograr firmas de ciudadanos, respaldo de empresarios y favoritismo de los medios están destinando su tiempo a eso en lugar de cumplir con sus actividades del día a día que, por cierto, la mayoría son pagadas por parte del erario público.
Desatender su trabajo por sus aspiraciones políticas y por empezar a dar visibilidad a sus partidos no me parece lo correcto.
En Coparmex, un buen amigo tenía un dicho que decía: “trabajo triunfa sobre grilla” y, si es cierto, en lugar de estar haciendo actos anticipados, deberían estar dando resultados en sus trabajos actuales, pero entiendo que son directrices de sus dirigencias que buscan dar legitimidad o, por lo menos, simularla al proceso de elección de candidatos para intentar limpiar un poco la imagen que todos tenemos de los monopolios, perdón, partidos políticos en México.
Así que no nos dejemos engañar, simular en México es muy fácil, la realidad es que los partidos siguen debiendo favores, pagando lealtades, tejiendo estrategias y poniendo trabas a cumplir que de antemano sus preferidos ya tienen cumplidas.
Es probable que usted y yo estemos en las listas de firmas que entregaron sin haber firmado nunca, o bueno, sí, si alguna vez fuimos a un evento y nos registramos o si recibimos algún apoyo y nos registramos, etc.
Así que no se dejen engañar con estas estrategias de supuesta legitimización y de los simulacros de democracia interna en los partidos; si no vemos caras nuevas, perfiles nuevos y capaces, si seguimos viendo que los cargos los ocupan el “grupito” de amigos y peor aún que siguen sin cumplir el perfil de no tener antecedentes de corrupción, vinculación con mafias de cualquier índole, si son personajes que el esposo o la esposa le están heredando el puesto que ya se hacen suyo como derecho vitalicio, por favor ya sabe por quienes no votar.
Por más simulación o trampa que estén acostumbrados a realizar las mafias del poder, no se puede hacer nada contra la fuerza del voto y la participación colectiva de la ciudadanía.




