El futuro ya nos alcanzó
La delincuencia organizada no solamente disputa territorios, mercados ilegales y rutas de distribución. También disputa el poder político. Su ambición no termina en controlar las calles: busca controlar las instituciones, someter a las autoridades y convertir los gobiernos en instrumentos de sus intereses criminales. Cuando esto sucede, el Estado deja de ser garante de los derechos de la ciudadanía y comienza a funcionar como una estructura de protección de quienes violan la ley.
Esta es una de las lecciones más importantes de la Operación Enjambre, iniciada en noviembre de 2024 en el Estado de México y convertida en un referente de la estrategia de seguridad y combate a la corrupción que impulsa el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
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