El futuro ya nos alcanzó
A cuantos de ustedes no les pasa que cuando les preguntan si son de León contestan orgullosos y a veces hasta con un complementario “panza verde hueso colorado” o “y de toda la vida”. He notado lo orgullosos que nos sentimos algunos de ser de Guanajuato y como es un orgullo presumirlo pese a estar en portadas nacionales e internacionales como uno de los Estados con más índice de inseguridad o en donde desafortunadamente pasan cosas que no quisiéramos que pasaran, como la lamentable desaparición de personas que quisiéramos terminaran en que regresan sanos y salvos a sus casas, aunque no es así la mayoría de las veces. O ser un Estado que se corrompió y se volvió epicentro del huachicoleo que tanto daño hace, por que no es solo que roben gasolina, sino todo lo que afectan a la cadena de valor que sostiene esa industria que es de todos los mexicanos. Si, es verdad, Guanajuato no es lo mismo que era cuando llegaron aquí nuestros bisabuelos hace más de 100 años buscando oportunidades, pero hay que decir que pese a todas las adversidades la cultura del Guanajuatense es de lucha constante, de superación, de emprendimiento, de buscar oportunidades, de cerrar filas cuando hay que cerrarlas, de ayudar al prójimo, de preferir ayudar a la industria local, de conocernos entre todos y cuidarnos las espaldas, de no permitir que la politiquería barata, adversa y malintencionada divida a nuestro Estado. Si algo ha demostrado la ciudadanía Guanajuatense es no dejarse amedrentar, no creer en promesas superficiales que año con año escuchamos, no depender del gobierno y sus proyectos paternales o maternales que nos quieren hacer sentir inútiles y dependientes. Si algo se de nuestra gente en Guanajuato es que no dependemos de nuestros gobiernos. Tenemos que defender nuestra cultura cívica, nuestra identidad de emprendedores, de ser gente que resuelve, de tener empatía. Un ejemplo muy practico es el vial, los Guanajuatenses no utilizamos mucho el claxon a menos que sea par alertar a otros de que nos van a chocar, es muy obvio que son foráneos (no diré de que ciudad enorme, pero ya se la estarán imaginando) y se la pasan pitando cada que pasa una mosca o si a alguien se le descompuso el carro y esta obstruyendo, como si su claxon fueran a hacer que arranque el carro averiado, no dejemos que las malas practicas nos contagien, que sea al revés, que quien llegue aquí aprenda esas reglas no escritas que nos definen como Estado y como personas de bien. No se ustedes, pero para mí si es un honor ser Guanajuatense.