Los arquitectos y el rostro de León
En otras circunstancias a la presidenta Sheinbaum debieran divertirle las recurrentes especulaciones en medios en lugar de enojarse y especialmente sobrerreaccionar. No hay espacio para el humor porque la cuestión es la veracidad de las acusaciones sobre sus correligionarios, de sus implicaciones y el grave deterioro de la relación con EU. Los medios independientes son compañeros incómodos de viaje del poder y aportan más de lo que afectan, pero se requiere espíritu y carácter para el temple y la llamada cabeza fría. Cuando la situación es crítica hasta la verdad complica y mucho.
La presidenta se ha apropiado del espacio partidista. Se entiende que ocurra con las fracciones parlamentarias, pero es un exceso con la dirigencia. Enviar a dos mujeres de su gabinete a Morena revela preocupación, pero ha sido la propia mandataria el origen de los problemas. Ejemplo, un error monumental que Pablo Gómez estuviera a cargo de la iniciativa de reforma constitucional y todavía más dejar que Luisa María Alcalde la tomara contra el PVEM y PT.
Morena va a la baja y la elección intermedia hacia allá se orienta. Nada hay en el horizonte que abone a la idea de un triunfo semejante al de 2024. Las elecciones de Durango y Veracruz lo muestran; próximamente Coahuila ratificará a la pluralidad como expresión normal del país. Sin embargo, el mayor desafío no está en el plano electoral, sino en el judicial por la impunidad imperante que expone al país ante el vecino al norte. Ciertamente, los problemas de Morena y del régimen político son considerablemente mayores a los de corte electoral.
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