Un libro revelador y perturbador
El abatimiento de Nemesio Oseguera, El Mencho, jefe del CJNG es la mejor noticia que puede recibir el país. Es natural que las especulaciones proliferen, pero el hecho es lo que importa. Cae el líder del grupo criminal más sanguinario y que se ha extendido en casi todo el territorio nacional. Para la presidenta Sheinbaum y su gabinete de Seguridad, particularmente de la Sedena y Seguridad Ciudadana, es el mayor logro en lo que va de su gobierno. Sin embargo, tiene efectos colaterales y una inercia que es imposible contener sin asumir un elevado costo. La secuela de violencia debe ser contenida con determinación y sin vacilación.
El comunicado oficial concede que hubo apoyo complementario de inteligencia de las autoridades norteamericanas. Nada que reclamar, justo lo contrario, que la colaboración se traduzca en resultados concretos es lo que importa. Además, conjura las amenazas de intervencionismo por parte del presidente Trump. Desde luego, que hay mucho por hacer, pero el trabajo que realizan las autoridades mexicanas vale y habla por sí mismo.
Acabar con un jefe criminal puede ser el punto de quiebre para disminuir al crimen organizado, pero también puede resultar en la fragmentación y que proliferen distintas organizaciones iguales o más violentas. Es el momento para profundizar las acciones de combate al crimen, con determinación y para ello es tarea de la presidenta ejercer el liderazgo que la realidad política le ha disputado. No será fácil, pero es una oportunidad, quizá irrepetible.
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