Museo del Pueblo celebra aniversario
San José de Iturbide, Gto., 19 de septiembre de 2026.- Tres intentos necesitó Luis Eduardo Chávez Acosta para conquistar el primer lugar. Su perseverancia y su obra Tlalli llevarán ahora al estudiante de Ingeniería Industrial de la Universidad del SABES San José de Iturbide hasta Pereira, Colombia, para vivir una experiencia académica y cultural.

Luis Eduardo obtuvo el primer lugar en la categoría de pintura durante la XXIII Jornada Cultural y de Conocimientos de la Universidad del SABES, celebrada en San Luis de la Paz bajo el lema “Talento, cultura y conciencia en acción para la sostenibilidad y sustentabilidad”.
El premio le permitirá viajar a Colombia durante 2026. Ahí espera conocer la cultura de ese país y, al mismo tiempo, compartir las costumbres y tradiciones mexicanas.
Representa una gran oportunidad para abrir mi mente; me quedo desde ahora con una enseñanza que voy a aplicar siempre en mi vida: no rendirme nunca”, expresó.
Tlalli toma como referencia mexica la tierra fértil que da vida. Luis Eduardo trabajó durante dos meses en la investigación, elaboración de bocetos y ejecución de la pintura al óleo.
Además, encontró inspiración en los tianguis locales y reflexionó sobre la relación que las culturas ancestrales mantenían con la naturaleza, la artesanía y la conservación del entorno.
La pintura utiliza un enfoque maximalista y tonos luminosos. En ella aparecen una mujer mayor elaborando artesanías, maíz, nopales, la tradicional muñeca Lele y unas manos que sostienen agua.
Con estos elementos, el estudiante busca mostrar que la sustentabilidad también implica conservar la memoria cultural y transmitirla a las siguientes generaciones.
El viaje también representa la recompensa a la constancia. Luis Eduardo participó tres veces consecutivas en el certamen universitario antes de alcanzar el primer lugar.
“No hay fracaso si lo tomas como una manera de mejorar; la única opción de fracaso es si no lo intentas”, afirmó.
Su preparación artística ha sido autodidacta. Desde pequeño encontró inspiración en su padre, Jorge Chávez Rivera, quien trabaja en la construcción y realizaba planos, estructuras y bocetos.
Asimismo, la tradición teatral familiar acercó a Luis Eduardo a diferentes expresiones artísticas. Posteriormente participó en danza, pintura, escultura, escritura y elaboración de piñatas, además de crear murales en su municipio.
Aunque estudia Ingeniería Industrial, Luis Eduardo considera que el arte complementa su preparación profesional y forma parte de sus planes futuros.
Entre sus prioridades se encuentran terminar la carrera, continuar creando obras y prepararse para compartir sus conocimientos con otras personas.
De hecho, ya tuvo la oportunidad de impartir clases introductorias de pintura y dibujo a niñas y niños de una pequeña comunidad con acceso limitado a este tipo de actividades.
Ahora, el estudiante se prepara para llevar su talento hasta Pereira, Colombia, con una obra que surgió de la tierra, las tradiciones y su propia perseverancia.