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GUANAJUATO, Gto., 14 de enero de 2026.- La Secretaría de Salud de Guanajuato reportó una disminución en los casos de intoxicación por animales ponzoñosos, particularmente por picaduras de alacrán, durante el año 2025.
De acuerdo con el informe oficial, en 2025 se atendieron 58 mil 153 picaduras de alacrán, cifra menor a la registrada en 2024, cuando se contabilizaron 60 mil 828 casos a nivel estatal.
En cuanto a otros tipos de picaduras, la dependencia informó que durante 2025 se brindó atención a 402 personas por picadura de araña viuda negra, mientras que en 2024 se registraron 161 casos. Por araña violinista, en 2025 se documentaron 37 atenciones, cifra similar a las 35 registradas en 2024.
Respecto a mordeduras de víbora de cascabel, la Secretaría de Salud reportó 21 personas atendidas en 2025, sin que se hayan registrado casos de este tipo durante 2024.
El secretario de Salud, Gabriel Cortés Alcalá, señaló que las picaduras de alacrán continúan siendo un problema frecuente de salud pública, especialmente en zonas cálidas y rurales, donde este tipo de accidentes puede representar un riesgo considerable.
Advirtió que los niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas son los grupos más vulnerables, por lo que destacó la importancia de prevenir estos incidentes y actuar de manera oportuna ante una emergencia.
Para reducir el riesgo de picaduras, la Secretaría de Salud recomendó mantener limpios los espacios del hogar y sus alrededores, evitar la acumulación de escombros, leña o basura, sellar grietas en paredes y pisos, así como colocar mallas en coladeras y ventanas.
También se aconseja sacudir ropa, zapatos y cobijas antes de usarlos, sobre todo si han permanecido guardados por largo tiempo. Al dormir, se sugiere separar las camas de las paredes, evitar que las sábanas toquen el piso y utilizar calzado cerrado durante la noche.
Ante una picadura, se debe mantener la calma y actuar con rapidez, lavar la zona afectada con agua y jabón, mantener al paciente en reposo y vigilar la aparición de síntomas.
Las autoridades sanitarias no recomiendan succionar el veneno, realizar cortes ni aplicar remedios caseros, ya que estas prácticas pueden agravar la situación.
Entre los síntomas más comunes se encuentran dolor intenso en la zona, hormigueo, enrojecimiento, sudoración, náuseas, dificultad para respirar o alteraciones en el ritmo cardiaco. Si se presenta cualquiera de estos signos, especialmente en personas vulnerables, se debe acudir de inmediato al centro de salud más cercano, ya que la atención médica oportuna es clave para evitar complicaciones graves.