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En noviembre se realizarán las elecciones intermedias en Estados Unidos. Treinta y seis estados renovarán sus gubernaturas; además, se elegirán otros cargos importantes en la Cámara de Representantes y el Senado. También se votará por fiscales generales, legislaturas estatales y otros cargos locales.
Este año, la participación de las mujeres es histórica. De acuerdo con datos del Center for American Women and Politics (CAWP), del Eagleton Institute of Politics de la Universidad de Rutgers, han alcanzado el mayor número de candidaturas para las elecciones intermedias, con una presencia destacada de candidatas demócratas en las gubernaturas.
Gina Hinojosa, candidata del Partido Demócrata a la gubernatura de Texas, podría llevarse la victoria al competir contra el gobernador republicano Greg Abbott, quien ocupa el cargo desde 2015. Es abogada y legisladora estatal desde 2017; representa el Distrito 49 en la Cámara de Representantes de Texas.
Tiene posibilidades reales de ganar, aunque las encuestas muestran una contienda competitiva. Un sondeo de Opinion Research Texas Public otorgó al republicano Greg Abbott una ventaja de apenas siete puntos porcentuales, con 48 por ciento de intención de voto frente al 43 por ciento de Gina Hinojosa y un siete por ciento de personas indecisas. El comportamiento del voto femenino es clave; entre las mujeres, Hinojosa obtiene una ligera ventaja, con 43 por ciento de respaldo frente al 42 por ciento de Abbott.
Sus propuestas, con un enfoque de género, se basan en reducir el costo de vida para las familias, ampliar el acceso a la atención médica y proteger los derechos reproductivos. Esta última es importante porque Estados Unidos atraviesa uno de los momentos más complejos desde que la Suprema Corte emitió la sentencia Dobbs v. Jackson Women's Health Organization en junio de 2022. El derecho al aborto dejó de estar protegido por la Constitución federal y pasó a depender de la legislación de cada estado. Esto ha generado un panorama muy desigual en el país y los derechos sexuales y reproductivos de las estadounidenses no se garantizan.
La candidata Hinojosa enfrenta barreras institucionales para llegar al poder. Existe una marcada desigualdad en el financiamiento electoral: mientras Abbott cuenta con recursos que oscilan entre 87 y 100 millones de dólares, Hinojosa dispone de un presupuesto considerablemente menor, estimado en alrededor de seis millones de dólares. La discrepancia es enorme, por lo que su estrategia apuesta a movilizar principalmente el voto de las mujeres, la juventud y la población latina. Houston, Dallas, San Antonio y Austin podrían estar de su lado por la concentración de votantes latinos.
Otro estado que podría tener una gobernadora es Wisconsin. La demócrata socialista Francesca Hong compite por la gubernatura con una campaña enfocada en recorrer todo el territorio estatal y consolidar el respaldo ciudadano.
Organizaciones feministas en Washington, Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Boston han salido a manifestarse principalmente para exigir el acceso al aborto libre y seguro, financiamiento para clínicas de salud reproductiva y atención médica para mujeres. Hay que recordar que miles de mujeres participaron activamente en las movilizaciones nacionales del movimiento "No Kings", una coalición integrada por más de 400 organizaciones civiles, donde las mujeres expusieron sus demandas.
Estados Unidos tiene una deuda con las mujeres. El incremento de ellas en las boletas electorales representa un avance en la participación política; el reto son los desafíos que enfrentarán para reducir las brechas de género en distintos ámbitos. El verdadero cambio será que, además de poder ser votadas, lleguen a gobernar.