El quiebre de la normalización de la violencia
¿Quién no ha escuchado el nombre de María Corina Machado? ¿Quién no ha escuchado sobre Venezuela y la situación que viven desde hace años? Bueno si no te habías percatado, aquí te voy a contar un poco. Las dictaduras son básicamente cuando el poder se concentra en una sola persona y sus cómplices, cuando arrebatan a la ciudadanía su derecho a elegir, exigir y sobre todo a tener herramientas que los protejan de los abusos de autoridad. Las dictaduras quieren súbditos y no ciudadanos, por eso fomentar la ignorancia y la mediocridad es su gran herramienta. Bueno, eso paso en Venezuela con Chávez y posteriormente con su sucesor Maduro. Ha habido muchas voces que han luchado por regresar la democracia y el Estado de Derecho a Venezuela, sin embargo las han ido apagando, expulsado o incluso desapareciendo. Pero hay una voz que se ha mantenido fuerte y ha logrado contagiar al pueblo venezolano del anhelo de desarrollo y libertad y esa voz es María Corina Machado. El premio Nobel puede llegar a ser mera vanidad para todos aquellos que lo logran, Pero para María Corina representa la visibilidad y el respaldo mundial que Venezuela necesita, para Venezuela una luz de esperanza de que el país retome el curso que ya hace décadas un grupo de personas les han ido arrebatando, para Latinoamérica representa cerrar filas con nuestros hermanos venezolanos y exigir que los dejen decidir, que les regresen su pueblo, su ejército, sus instituciones, su libertad. Ella está operando desde la clandestinidad, pues el régimen de Maduro la quiere como mártir y sabemos que los mártires aunque se quedan en los libros de historia a veces no concretan sus luchas, así que María Corina tiene un objetivo y es concretar la libertad de su país y se podría decir que por primera vez se empieza a observar la caída de Maduro y el régimen que hundió a Venezuela.




