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GUADALAJARA, Jal., 2 de diciembre de 2025.- En el décimo aniversario de la publicación de su primer volumen, la colección infantil trilingüe del Museo Iconográfico del Quijote se presentó en el pabellón Guanajuato de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
Alejandra Sánchez Gutiérrez, coordinadora de proyectos culturales del MIQ, y Luz María Loya Orellana, responsable de la Biblioteca Cervantina Eulalio Ferrer, encabezaron la presentación en el pabellón guanajuatense instalado por Ediciones La Rana de la Secretaría de Cultura.
Alejandra Sánchez recordó que la colección inició en 2015 con Don Quijote para los niños en español, inglés y otomí, como parte de la vocación del museo de difundir la obra de Miguel de Cervantes y acercarla a nuevos públicos.
“El Quijote es un libro generoso que, a Eulalio Ferrer, fundador del museo, le sirvió como un bastión para la vida”, dijo Luz María Loya. “Es un libro de libros, lleno de historias metafóricas que siguen siendo pertinentes hoy”.
Posteriormente, la colección creció con nuevas ediciones en otomí, como El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, y El Popol Vuh para niños. Más tarde se amplió al uza̱ꞌ, lengua de la nación chichimeca, con ediciones dobles de Don Quijote y El Popol Vuh.
Alejandra Sánchez destacó que estos títulos fueron las primeras obras literarias publicadas en uza̱ꞌ, hecho que representa un hito para la colección.
La colección infantil trilingüe del MIQ también incluye obras originales como La brillante Juana Inés y Miguel, el ingenioso, de Lucía Noriega; La villa de los vegetales, de Salvador de la Tejera, y Flor sin raíz, de Patrick Johansson.
A principios de 2025, La brillante Juana Inés, que presenta de forma lúdica la vida de Sor Juana Inés de la Cruz, fue integrada al catálogo del Club de Lectura de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, editado en México por el Centro de Información de Naciones Unidas y varios organismos aliados.
La colección suma ocho títulos y 13 variantes, ya que algunos se han editado en distintas combinaciones idiomáticas. Don Quijote para niños y El Popol Vuh pueden leerse en otomí, náhuatl y uza̱ꞌ.
Alejandra Sánchez subrayó que la iniciativa editorial del MIQ no se limita al formato impreso, pues también cuenta con audiolibros y actividades didácticas en los eventos del museo.