¡La Voz de la Igualdad!
Esta historia se desarrolla en Tlajomulco de Zúñiga, en el estado de Jalisco, el mismo municipio donde se han encontrado un sinnúmero de fosas clandestinas, panorama de terror al considerar, además del hecho por sí solo, que estos hallazgos se registran en fraccionamientos, especialmente en casas deshabitadas, donde los criminales esconden el acto más inhumano de la violencia.
En esta ocasión no es una fosa, pero sí un hallazgo igual de escalofriante, cruel y falto de humanidad: el cuerpo de una bebé en un bote de basura. Se enchina la piel de pensar que alguien es capaz de cometer tal atrocidad.
Y aunque parece que ya nada nos sorprende en cuanto a hechos violentos, normalizamos lo que pasa en México como algo más que contar y dejamos de medir cómo va recrudeciendo la violencia; esta vez, la sociedad decidió no ser indiferente.
Los vecinos de Valle de Tejeda, fraccionamiento donde fue encontrada la bebé sin vida por un hombre que revisaba un bote de basura, decidieron unirse para reclamar el cuerpo a las autoridades, evitar que terminara en la fosa común y darle una sepultura digna a la menor María Guadalupe, como ellos la nombraron.
Recabaron firmas para reclamar el cuerpo al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, fueron asesorados por la Fiscalía de Jalisco y finalmente lograron que les fuera entregado el cuerpo de la bebé a través de una asociación que reclama los cuerpos de menores no reconocidos en ciencias forenses del estado.
Los vecinos, desde que se enteraron del hallazgo, fueron sensibles y se involucraron: limpiaron la zona donde fue encontrada, llevaron veladoras y juguetes para recordar y honrar a la pequeña, hicieron todo el proceso para poder acompañarla y que tenga un lugar digno de descanso. Todo eso son actos de bondad que merecía la pequeña desde que nació, pero le tocó conocer la maldad desde el estado más puro e inocente de un ser humano.
La historia de María Guadalupe nos deja con muchas preguntas que nunca se van a responder: ¿Quiénes eran sus padres?, ¿Quién era su madre?, ¿Por qué la abandonaron?, ¿De qué murió o si fue víctima de un delito?… y es ahí donde el Estado le falló: la cámara de videovigilancia que está justo arriba del bote de basura no pudo captar a los responsables porque cuenta con un punto ciego que no grabó el momento en que abandonaron a la bebé.
Si logran que se construya una capilla en ese sitio, como lo están pidiendo los vecinos, el caso de María Guadalupe será ejemplo de cómo las buenas acciones dejan huella, nos enseña que unir voluntades logra cambios; al final, una vida tan corta que marcó a toda una comunidad quedará en la memoria.