Genio y Figura/Francisco Buenrostro
La propagación de comunidades de incel, en inglés es una abreviatura de "involuntary celibate", en español significa célibe involuntario, jóvenes que no logran tener una pareja ni afectiva ni sexual, ha crecido e influido de forma negativa en los jóvenes que validan su frustración de una forma radical, ejerciendo una conducta misógina y violenta contra las mujeres.
El término fue acuñado en 1997 por una mujer canadiense para atribuirlo tanto para hombres como mujeres, pero con el tiempo este pensamiento incel evolucionó hacia comunidades predominantemente masculinas y adquirieron discursos de resentimiento hacia las mujeres, responsabilizándolas de no tener pareja o ser rechazados, situación que vemos claramente en la serie de Adolescencia de Netflix.
El fenómeno permite analizar cómo se cruzan masculinidad, expectativas sobre la sexualidad, desigualdad y aislamiento social. También muestra cómo ciertos espacios digitales pueden transformar experiencias reales de soledad en discursos de victimización y hostilidad hacia las mujeres, la preocupación está en las plataformas digitales, es necesario regularlas y establecer un límite para que sus algoritmos lejos de amplificar discursos de odio amplifiquen información real de ayuda y evitar tragedias como la de hace una semana en Torreón donde en una secundaria fue asesinada una profesora.
3 mil llamadas de auxilio por hechos de violencia cometidos en planteles escolares de la capital del país y otros estados, ha recibido de 2019 a la fecha el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.
El 73 % han sido solicitudes de auxilio de menores de edad que vía WhatsApp han alertado no sólo de hechos en proceso, sino que han dado información útil para desactivar posibles ataques e inhabilitar foros en donde se incita a actos de violencia contra estudiantes y profesores.
Las denuncias son de violencia cibernética, además de la física y verbal.
es a través de plataformas digitales en donde se comenzaban a externar ideas de hacer daño a compañeros o profesores y, dado que en estos espacios los menores agresores recibían validación de desconocidos, buscaban la forma de concretar los ataques. Este año se han registrado 31 incidentes en escuelas con armas de fuego, es el año con mayor incidencia en la historia.
El 46 % de los reportes y solicitudes de apoyo que ha recibido el Consejo Ciudadano es de estudiantes de secundaria entre 12 y 15 años, los videojuegos que simulan asesinatos pueden estar ligados a hechos de violencia que cometen los jóvenes quienes sufren de una alteración de la realidad y buscan convertirse en el personaje de éstos y replicar esa conducta en el espacio físico para así obtener la validación que en el mundo real no están obteniendo.