¿Desaparición de Morena?
Termina el conteo de otro año más y ya falta poco para lograr llegar al 2026, aún no hay que cantar victoria pues la experiencia nos dice que en pocos segundos las cosas pueden cambiar y no es que sea pesimista pero esa es la realidad, hoy estamos aquí, yo escribiendo y usted leyendo pero en unas cuantas horas más simplemente no lo sabemos. Mi papá siempre dice que podemos escapar del rayo, pero no de la raya. Cada uno tenemos nuestro momento exacto de salvación de nuestra alma, ese momento en donde Dios, Ala, la vida o quien ustedes quieran decidirá darles ese abrazo final y eterno. En mi reflexión de fin de año les he sacado este tema por qué creo que la mayoría de las personas damos por sentado el maravilloso regalo de la vida, de seguir aquí, de cosas tan cotidianas como caminar, ver, poder saborear los alimentos, respirar. Así que este escrito es para recordarles lo afortunados que somos, tómenlo como un recordatorio de no ser tan duros con ustedes mismos, de no enfrascarse en superficialidades que lo único que logran es que olvidemos lo que en realidad importa. El padre Chileno Alberto Hurtado decía: “somos como un disparo en la eternidad” la vida es breve, fugaz, se pasa a una velocidad que a veces ni siquiera somos conscientes de comprender, hagamos que valga la pena, seamos generosos con nosotros mismos y con los demás, entendamos que el mundo está lleno de distractores e influenciadores que buscan alejarnos de la verdad, menospreciar lo hermoso del gran regalo de la cotidianidad. Para mí el conteo de los días y el fin de año claro que es un celebración, pero más que eso un recordatorio de volver a orientar la brújula si es que se desvío un poquito, ¿hacia donde? Hacia alimentar el espíritu más que el bolsillo, intentar trascender pero por las personas a las que logras ayudarles a mejorar su vida sin darle espacio al monstruo del ego, apreciar cada amanecer, cada atardecer, verlos como un regalo que absolutamente todos podemos ver únicamente volteando a ver el cielo y sobre todo, como plasmo el escritor Walter C Hagen “no corras, no te preocupes, estás aquí solo de visita. Merece la pena que te detengas a oler las flores” para mi este ha sido un lema de vida, detenerme a oler cada una de las flores que se atraviesa en mi camino, escuchar las historias de mi padre, abrazar cada que puedo a mi madre, escuchar las risas de mis sobrinos, aprender a contemplar la vida misma. Así que nos deseo a todos nosotros un 2026 en donde logremos no olvidar que estamos aquí solo de visita.
Feliz año nuevo!




