Sin Interferencia/Enrique Rivera
La FIL Guadalajara apunta para otro éxito. Se espera que en sus varias hectáreas de exhibición acudan casi un millón de personas a comprar libros, escuchar presentaciones y participar en los eventos culturales que, con motivo de ella, se realizan. Un mar de lectores llena los pasillos: algunos se surten de textos para todo el año, otros aprovechan ofertas y unos más se abocan a conseguir esa perla que falta en su colección.
En mis adquisiciones, Ibargüengoitia, en unos textos inéditos; Carlos Pellicer, mi vecino asincrónico con sus poemas que conmemoran la piel de nuestra tierra; László Krasznahorkai, nuevo Nobel; una biografía intelectual de Dworkin y una maleta de libros de historia y derecho. Menudean los de Tirant Lo Blanch y Ubijus. ¡Ah! y en dos volúmenes, la obra y el pensamiento de Ignacio Téllez Girón, en una magnífica edición que distribuye el IMSS.
La feria se realiza días después de que en la Cámara de Diputados se discutió el presupuesto de la federación. El mismo que se aprobó por una mayoría que no entiende de razones y que representa a un gobierno con muchas dificultades financieras. El paquete económico muestra lo comprometido del erario y lo neoliberal de la solución que se adopta: más impuestos, persecución de contribuyentes, deuda y recortes presupuestales.
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