Trump después de la derrota de este martes
La vida interna del Instituto Nacional Electoral (INE) puede llegar a ser un infierno que se padece en medio de disputas de poder entre consejeros electorales, la presidencia del organismo y las poderosas direcciones ejecutivas… y de todo este cuerpo administrativo en choque o tensión permanente con los representantes de los partidos políticos.
El Consejo General es, por ley, el máximo órgano de dirección del INE. Lo integran la presidencia y diez consejeras y consejeros electorales, los únicos con derecho a voto, además de representantes del Poder Legislativo, de los partidos políticos y de la Secretaría Ejecutiva, todos con voz, pero sin voto.
Sin embargo, buena parte del poder cotidiano se ejerce lejos de las sesiones públicas del Consejo General, en las oficinas donde se administra el dinero, se toman decisiones operativas y se maneja información fundamental para el funcionamiento del sistema electoral mexicano.
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