Trump después de la derrota de este martes
Imagínate ser un extraterrestre e intentar entender un mundo en donde los habitantes se destruyen los unos a los otros, en donde todo lo que hacemos va encaminado a matar a la tierra, en donde medimos el éxito en base a papeles que nosotros mismos imprimimos y a los cuales alguien les puso un valor, en donde se pide acreditar ser digno de entrar a un país con una visa para ir de un lugar a otro intentando subsistir, en donde las personas se matan usando de pretexto la religión o el dinero. Un mundo en donde cada día se ven cosas que quizás nunca imaginamos pero que hoy por hoy ya están pasando. Si yo fuera esos extraterrestres haría lo mismo que hizo aquella nave interestelar visitante de hace unos meses, la 3iatlas, me seguiría de largo intentando olvidar lo que vi. Estamos normalizando cosas que no tienen nada de normal, romantizando crímenes, aplaudiendo bombardeos, justificando acciones que hacen daño, que matan, que engendran odio y que pudren el espíritu de bondad por donde pasan. Peleándonos entre nosotros, buscando el poder a como de lugar sin tener un interés genuino en usarlo para el bien, desacreditando gente, fomentando mediocridad y usando la intriga para seguir dividiendo un mundo en donde de por si ya estábamos bastante alejados los unos de los otros. Si quieren ser positivos adelante, pero la realidad es que estamos en un bucle de tiempo en donde nos quieren quitar nuestra habilidad de pensar, de cuestionar, de ser libres. No se pierde la libertad cuando uno esta tras las rejas, se pierde cuando dejamos de tener la capacidad de pensar por nosotros mismos, cuando nos convertimos en robots humanos y simples piezas de un rompecabezas de alguien más. La verdadera evolución del ser humano debe radicar en ser lo suficientemente inteligentes para mantener nuestra esencia humana, nuestra capacidad de pensar, de crear, de ver más allá de lo físico y poder seguir percibiendo, de seguir desarrollando nuestro instinto, de mantener sagrado lo sagrado como la vida, la familia, el amor. Ningún aparato electrónico va a poder suplir un abrazo, un olor o un sabor que nos recuerden un momento con aquellos que amamos o la nostalgia bonita del pasado. Siempre me había preguntado qué dirían los extraterrestres cuando nos vieran bailando a los humanos y me generaba mucha gracia pensarlo, ahora me pregunto si estarán asustados o decepcionados de la raza en la que nos estamos convirtiendo y mi respuesta es que si, hace años salió una película que resume esta reflexión muy bien “el quinto elemento” una película de 1997 que ya vaticinaba lo que iba a pasar, en esa película muestran todo lo malo de la humanidad pero también todo lo bueno y al final nos dan otra oportunidad, la realidad es que esa oportunidad debemos decidir dárnosla nosotros mismos, los humanos, de lo contrario esta vez nadie nos vendrá a salvar.




