Genio y Figura/Francisco Buenrostro
En el año 2026 nuestro país inicia con una prospectiva de crecimiento positiva al alza de 1.5% hasta 2% impulsada principalmente por la renegociación del Tratado de Libre Comercio (T-MEC), la inversión en infraestructura, la generación de empleo formal y el mundial de futbol.
La moneda mexicana mostró solidez a lo largo del 2025, y tuvo una apreciación del 14%, impulsada principalmente por tres factores. Una tasa de interés del 7%, mayor a la de Estados Unidos, actualmente situada en 3.5%, lo que atrajo un mayor número de divisas. Segundo, una depreciación del dólar, impulsado por las políticas arancelarias restrictivas. Y tercero, por una estabilidad política y financiera. La presidenta, Claudia Sheinbaum, no solo da confianza, sino que ello se traduce en mayores inversiones y un mensaje de estabilidad.
El Tratado de Libre Comercio entre los tres países de América del Norte, inició formalmente sus negociaciones entre México y Washington el pasado 28 de enero. Se analizan tres temas fundamentales para la economía mexicana. En primer lugar, aranceles al acero y aluminio. En segundo lugar, la industria automotriz. Y, en tercer lugar, un plan de minerales críticos.
De los tres componentes el tercero es el que más ocupa nuestros vecinos del norte. Los minerales críticos como el litio, cobalto y tierras raras, utilizados principalmente para la elaboración de móviles, vehículos eléctricos y en la industria de defensa representa una preocupación fundamental, para disminuir su dependencia china y europea y aprovechar las ventajas del nearshoring.
El pasado 4 de febrero, nuestro país suscribió el primer Acuerdo de Minerales Críticos con Estados Unidos, como parte del proceso de revisión del TEMEC.
También el miércoles, durante la primera Reunión Nacional de Promoción de Inversiones, se anunció que a través del Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026- 2030, se espera una inversión de 5.6 billones de pesos. De los cuales 722 mil millones serán ejercidos durante 2026. Los sectores para invertir son: Energía, trenes, carreteras, puertos, salud, agua, educación y aeropuertos.
El modelo, anunció la presidenta, prioriza un esquema mixto de participación entre inversión pública y privada, con la rectoría del Estado. La región norte tendrá una inversión de 26 mil 906 millones. La región sur de 6 mil 185 millones. Y la región centro de 5 mil 800 millones.