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León, Gto., 14 de agosto de 2026.- Las botellas de bebidas alcohólicas que terminan su vida útil en restaurantes de Guanajuato tendrán un nuevo destino: su destrucción y reciclaje. Con esta medida, el sector busca evitar que los envases regresen clandestinamente al mercado para el llenado y comercialización de alcohol adulterado.

La estrategia forma parte de “Destruir para Construir”, iniciativa que puso en marcha la industria restaurantera ante los casos relacionados con bebidas adulteradas registrados en Guanajuato.
CANIRAC Guanajuato, la Fundación de Investigaciones Sociales A.C. (FISAC) y NovoGlas impulsan el programa con acompañamiento del Gobierno del Estado.
Maribel de la Rocha, presidenta de CANIRAC Guanajuato, explicó que los acontecimientos relacionados con bebidas alcohólicas adulteradas llevaron al sector a reforzar sus medidas preventivas.
En Guanajuato particularmente tuvimos algunas situaciones que se presentaron respecto a las bebidas alcohólicas adulteradas, una situación que nos llevó como industria a fortalecer acciones preventivas y las buenas prácticas en el manejo de los envases”, señaló.
Aunque restaurantes afiliados ya daban un destino responsable a las botellas después de utilizarlas, la nueva estrategia pretende organizar y extender esta práctica en todo Guanajuato.
Esta experiencia nos permitió identificar una oportunidad, que es fortalecer, organizar y ampliar este proceso de manera muy práctica, ya que se realizaba dentro de nuestra industria, para convertirlo en una iniciativa con un enlace estatal. Así es como nace Destruir para Construir”, explicó De la Rocha.
El programa promoverá la recolección de botellas, su destrucción y posterior reciclaje. De esta manera, los envases no podrán reutilizarse indebidamente para introducir nuevamente bebidas al mercado.
Además, CANIRAC pretende sumar restaurantes de diferentes municipios, instituciones, organismos especializados y empresas que puedan participar en el proceso.
La estrategia también busca que el vidrio destruido regrese a procesos productivos mediante el reciclaje de vidrio, en lugar de terminar únicamente como residuo.
Para nosotros destruir una botella no significa simplemente desecharla, significa cerrar responsablemente su ciclo y darle una nueva oportunidad a través del reciclaje y precisamente ahí está el sentido de Destruir para Construir”, agregó la presidenta estatal de CANIRAC.
Por su parte, Enrique Escandón, tesorero nacional de CANIRAC, señaló que el manejo de los envases implica una responsabilidad compartida dentro de la cadena restaurantera.
Finalmente, CANIRAC planteó que la responsabilidad de los establecimientos no concluye cuando termina el servicio a los clientes. También incluye garantizar un manejo adecuado de los residuos y evitar que las botellas de vidrio regresen al mercado mediante prácticas irregulares.