Columna Descomplicado/Jorge Robledo
En el frente doméstico el presidente Trump ha sufrido una derrota mayor. Los resultados de las elecciones del pasado martes muestran una rotunda victoria de los demócratas, más allá de lo que anticipaban los estudios de pronóstico electoral. No hay de otra en el sistema bipartidista: uno gana, el otro pierde. El presidente norteamericano intentó salvar cara al decir que su nombre no estaba en la boleta. The Wall Street Journal afirmó que Trump sí estuvo en la papeleta, figurativamente, y el consenso de los analistas es en tal sentido, el resultado se debe al descontento con su gobierno.
Inquieta a Trump y su movimiento MAGA el triunfo en la elección de alcalde de Nueva York, un joven demócrata migrante que se autonombra socialista; igualmente, que ganara la propuesta del gobernador de California para neutralizar la distritación en Texas, Missouri y Carolina del Norte que favorecía a los republicanos. Para preocuparles el amplio triunfo de las candidatas demócratas a gobernar New Jersey y Virginia, que duplican la ventaja obtenida allí por Kamala Harris porque anticipa el resultado en la elección intermedia dentro de un año. Mike Johnson, republicano, presidente de la Cámara de representantes señaló “si no ganamos las elecciones de mitad de mandato no tendrá (Trump) cuatro años de presidencia. Terminará en dos”.
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